ESPERA Una exposición permanente sobre el mundo funerario ibero-romano(6356 lecturas) 
Destacan
las esculturas zoomórficas halladas en Esperilla
y las piezas prehistóricas y antiguas de
Carissa Aurelia
Fernando Sígler La
Sierra de Cádiz cuenta con un valioso espacio
expositivo sobre el mundo funerario ibero-romano.
En la Casa de Cultura de Espera se abre
al público todo un universo de creencias
y costumbres de los habitantes prehistóricos
y de la Antigüedad de este territorio de
tránsito entre las montañas y el valle del
Guadalete. Esta exposición permanente
forma parte de la Ruta
Arqueológica de los Pueblos Blancos,
que promueve la Mancomunidad de Municipios
de la Sierra de Cádiz. Su comisaria es María
José Lozano. Destacan en ella sobremanera
las piezas zoomórficas proporcionadas a
lo largo del tiempo por el yacimiento de
Esperilla. Se trata de grandes esculturas
de época ibero-romana (siglos IV-II a.C.):
cinco leones, un verraco, un ciervo, un
guerrero y una dama. Junto con éstas, se
muestran piezas de un amplio abanico cronológico
procedentes del yacimiento de Carissa Aurelia. Así,
en distintas urnas se muestra un rico material
prehistórico: hachas pulimentadas, láminas
de sílex y cerámica neolítica. Asimismo
figuran diversos elementos de carácter orientalizante
(de los siglos VI-V a.C.), junto con cerámica
romana de los siglos III-I a.C. Es de
destacar igualmente la existencia de una
urna funeraria del siglo I d.C. A propósito
de esta pieza, en la exposición permanente
se explican las características e importancia
de los ritos funerarios de la época.
Cabe
recordar que el yacimiento de Carissa
Aurelia, situado a siete kilómetros
del casco urbano de Espera, alberga los
restos de una población ibérica sobre la
que se asentó una ciudad romana. Este lugar
lo citan el geógrafo griego Ptolomeo y el
autor latino Plinio, quien lo identifica
como ciudad de derecho latino. Este yacimiento
está conformado por una amplia necrópolis
(necrópolis norte y sur) que rodea la ciudad
y de un recinto urbano amurallado. La necrópolis
norte es de época imperial y tardorromana
(siglos I-IV d.C.) y en ella destaca un
mausoleo o monumento funerario. La necrópolis
sur, que se extiende por tres kilómetros,
data de los siglos I a.C.-III d.C., y en
ella se han detectado pruebas de la realización
exclusivamente del rito de incineración,
con tumbas colectivas excavadas en la roca. En
el núcleo urbano amurallado sobresalen los
vestigios de un sistema hidráulico de almacenamiento
y distribución de agua para el abastecimienito
de la ciudad. Carissa Aurelia acuñaba
su propia moneda en la primera mitad del
siglo I a.C. En ella se representaba un
jinete galopando con lanza y escudo en el
reverso y la cabeza de Hércules o la de
un guerrero con casco en el anverso. El
yacimiento de Esperilla, por su parte, situado
a 1,5 kilómetros del caso urbano, presenta
una sucesión de ocupación humana que arranca
del Paleolítico. En él se han hallado viviendas
excavadas en la roca y aljibes para el almacenamiento
del agua de lluvia. Monedas y cerámicas
romanas están presentes asimismo en esta
exposición permanente.

|